Nicolás Alemparte, director de Generación ’98, de Mega: «Logramos una historia con amor, comedia, realidad y mucha identificación»

El director de la nueva apuesta de ficción de Mega de Chile comparte los desafíos de dirigir una serie que comienza con una reunión de curso de la que se desprende un abanico de historias diseñadas para que la audiencia se identifique y conecte con cada personaje.

Este lunes 5 de junio, Mega de Chile estrena su nueva gran serie de ficción de horario estelar: Generación ’98, que sucede a su más reciente éxito, Hijos del Desierto, con una historia diametralmente opuesta, pero con el mismo potencial de atraer a las audiencias chilenas a su pantalla.

La nueva propuesta del Área dramática de Mega gira en torno a siete ex compañeros de colegio que se reencuentran en una inesperada reunión de curso, después de 25 años sin verse. En este contexto, empiezan a surgir los recuerdos y diversas anécdotas que traerán más de algún problema.

Nicolás Alemparte, director de Generación ’98, dialogó con ttvnews acerca del proceso de creación de esta serie y su experiencia dirigiendo a un elenco coral de estrellas de la TV chilena, para que encarnen una historia que pueda resonar con los televidentes, y donde cada uno se sienta identificado y representado en la pantalla.

¿Qué significó para ti el desafío de dirigir Generación ’98?

Significa un poco lo que significa cada proyecto nuevo. Comenzar siempre genera una ansiedad, un mundo por descubrir. Todas las historias son historias que te dejan algo, o que sacan algo de uno, o de los actores. Cada historia tiene su porqué. Esta en particular es una comedia romántica y por lo tanto hacer reír siempre es desafiante. Y Generación ’98 tiene ciertas particularidades que la hacen una comedia diferente, entretenida, y que además tiene cierto suspenso.

¿Cómo fue el proceso de llevar una historia de esta categoría a la pantalla?

Para los directores de series, lo que más importa es cómo vamos a contar el cuento. Eso está relacionado a que los actores tengan un punto de vista. Que cada personaje genere una manera en que pueda identificarse con el público. La meta de esta serie fue que logremos identificar en mayor medida, no solamente a la generación del ’98, sino a muchas personas que sientan que lo que están viendo es un reflejo de la vida que tienen, tanto en términos de pareja, como de seres humanos por si mismos. Eso es un desafío importante.

¿Qué puedes contarnos del guión y la historia en sí?

Es un guión super apasionante. Nosotros con Pablo Illanes nos conocemos desde Perdona nuestros pecados. Nos llevamos muy bien. Tenemos cierta mirada de lo que está pasando hoy en día en el mundo que es parecida. Este guión tiene aspectos relevantes como el bullying y las relaciones sentimentales llevadas más bien al ámbito de la realidad.

Fue interesante hacer un capitulo uno que es un caos total. Es una reunión de curso y está en el colectivo de todos nosotros lo que significa una reunión de curso. Y esa reunión, si no lograba tener todos los ingredientes que tienen las reuniones de curso, podía quedar afuera alguien que no se sintiera representado. Ahí hay un punto de inflexión importante en la historia. No me había tocado hacer una serie o una historia que comenzara con un caos total y que además develara en sus primeras capas cómo es el ser humano. El ser humano se ríe del otro, miente al decir que está bien cuando no lo está, demuestra una capa a los demás que no es real. Eso me parece que el guión lo tiene y lo revela, y creo que lo logramos. Será el público quien lo decida, pero creo que logramos mucha identificación de una manera muy lúdica.

¿Cómo fue dirigir a un elenco tan grande?

Es una historia muy coral, donde todos son protagonistas. Hay un hilo conductor que lo interpreta el personaje de Gabriel Cañas, que viene a vengarse de sus compañeros de curso. Pero desde ahi se abren todas las historias. Son todas historias relevantes que cuentan algo importante. Debemos tener esa capacidad como equipo de hacer que todas las historias cuenten; que no haya una más importante que la otra. Con este elenco nos llevamos super bien. Mi forma de trabajar siempre es en equipo y eso involucra mucho al actor, y en este caso fue así. Me gusta escuchar mucho al actor porque ellos siempre van a sacar lo mejor del personaje. En esta orquesta que hay que armar, todas las piezas deben ser lo más afinadas posible.

¿Cuáles son tus expectativas para el estreno?

Es muy interesante el fenómeno. Una frase de un personaje genera un debate en Twitter o en redes sociales. Una propuesta de matrimonio o una muerte, como en el caso de Baltazar, genera debate. Y esa es una nueva audiencia que es tremendamente interesante, porque es opinante, testigo, que dice presente e interfiere en la historia. Ese debate a nosotros nos llega y es conversado con los involucrados, y queramoslo o no, porque uno tiende a respetar el guión, inconscientemente va a incidir en la inteprepretación de la historia.

Creo que el horario de las 22:30 es desafiante, porque competimos con TV abierta y contra seres humanos que ven contenido donde sea, sea deporte, ficción, noticias… pero están viendo contenido. Lo que hay que intentar hacer con esta historia es que los cautive para que dejen de ver esas otras historias y vean esta. Creo que los ingredientes están. La historia tiene amor, intriga, pasión, comedia, realidad, verdad, identificación y más. Realmente estamos muy contentos con el resultado.

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