S.A.R. la Infanta Elena, Fernando Belasteguín, Danys Báez y Alejandro Blanco protagonizaron la segunda edición de unos galardones que consolidan a Madrid como gran punto de encuentro del deporte iberoamericano.

En el marco del Sports Summit Madrid, la capital española acogió este miércoles la segunda edición de los Premios Gloria del Deporte Iberoamericano, una gala que reunió a algunas de las figuras, instituciones y organizaciones más relevantes del ecosistema deportivo internacional para reconocer a quienes, desde distintos ámbitos, contribuyen a engrandecer el deporte y ampliar su impacto en la sociedad.

Celebrados en el MOM Culinary Institute, durante la jornada inaugural del Sports Summit Madrid, los galardones reconocieron trayectorias ejemplares e iniciativas capaces de generar impacto real en ámbitos como la superación, la inclusión, la innovación, la sostenibilidad, el liderazgo y el legado deportivo.

Conducida por la actriz cubana Laura Ramos, la ceremonia arrancó con una reivindicación del deporte como una fuerza capaz de unir culturas, inspirar generaciones y dejar huella mucho más allá de la competición, marcando el tono de una noche que combinó reconocimiento institucional, proyección internacional y grandes nombres del deporte iberoamericano.

El primer reconocimiento de la noche fue para la Fundación Alberto Contador, galardonada con el Premio Gloria a la Inspiración y Superación en el Deporte. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco Serrano, fue el encargado de entregar el galardón a Alberto Contador, reconociendo la labor de la fundación en la formación de jóvenes ciclistas y en la transmisión de valores como el esfuerzo, la disciplina y la resiliencia.

El exciclista español agradeció el reconocimiento poniendo el foco en la labor formativa y social que impulsa desde su Fundación desde hace más de una década:

“Empezamos en 2011 el proyecto pensando en poder devolver a la sociedad todo lo que yo estaba recibiendo en aquel momento. El ciclismo me dio unos valores muy importantes para el deporte, pero también para cualquier cosa a la que te dediques. Valores como superación, sacrificio, compañerismo, levantarse después de una caída… Gracias por este reconocimiento, nos llena verdaderamente”.

Uno de los momentos centrales de la gala llegó con la entrega del Premio Gloria en Valores y Deporte a Special Olympics. El presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, entregó el reconocimiento a S.A.R. la Infanta Doña Elena y a Miguel Sagarra, en representación de la organización. La presencia de la Infanta subrayó el peso institucional de un reconocimiento que puso el foco en décadas de trabajo por la inclusión de personas con discapacidad intelectual a través del deporte.

Durante su intervención, José Manuel Rodríguez Uribes puso en valor el papel transformador del deporte y de las iniciativas que favorecen la inclusión social. El presidente del CSD destacó la importancia de generar oportunidades que permitan a todas las personas desarrollar su potencial y sentirse parte activa de la sociedad:

“Hay victorias que no se miden en medallas, se miden en confianza, autoestima y la confianza de sentirse parte de algo humano. La organización a la que premiamos ha ayudado a personas con discapacidad intelectual a encontrar su espacio de desarrollo”.

La infanta Elena quiso destacar el crecimiento y la visibilidad que el deporte inclusivo ha ganado en los últimos años. En representación de Special Olympics, agradeció el reconocimiento recibido y reafirmó su compromiso con el desarrollo futuro del proyecto:

“Es un orgullo y un honor darle visibilidad al deporte con discapacidad a través de nuestra organización Special Olympics. Estamos muy contentos del trabajo realizado y esperamos que siga creciendo y en el futuro se vea incluso más”.

El compromiso con una visión más inclusiva del alto rendimiento tuvo continuidad con el Premio Gloria al Compromiso con la Inclusión y la Diversidad en el Deporte, concedido al International Paralympic Committee. Luis Socias hizo entrega del galardón a Fernando Riaño, miembro de la Junta de Gobierno del IPC, en reconocimiento a la labor de una institución que ha contribuido decisivamente a cambiar la percepción global de la discapacidad a través del deporte.

A continuación, la exgimnasta olímpica Almudena Cid recibió el Premio Gloria a la Sensibilización, Educación y Formación en el Deporte, en reconocimiento a su labor divulgativa y a su defensa del bienestar emocional y del desarrollo integral de los deportistas, de mano de Raquel Alía, presidenta de la Fundación MadCup.

En uno de los discursos más personales de la noche, Almudena Cid compartió una reflexión sobre el legado que deja el deporte más allá de la competición.

“Colgué las punteras hace 18 años y me parece increíble que todavía siga siendo reconocida. Cuando has sido referente en el deporte, tienes la necesidad de seguir siéndolo. Inspirar a los jóvenes con la convicción de que puedes ayudar a conseguir cambiar cosas es algo que siempre me ha movido. Este premio llega en una semana que personalmente no ha sido fácil y necesitaba un estímulo para decir: ‘Almu, lo estás haciendo bien’. Estoy especialmente agradecida por el momento en el que llega”.

La gala continuó con el reconocimiento al impacto social y económico del deporte. Martín Lorenzo entregó el Premio Gloria al Desarrollo Económico y Social de un Territorio a través de Eventos Deportivos a la Fundación Trinidad Alfonso, recogido por su director general, Juan Miguel Gómez, en reconocimiento a su decisiva contribución al posicionamiento de la Comunidad Valenciana como uno de los grandes polos deportivos de Europa.

El Premio Gloria al Trabajo en Equipo recayó en la Fundación River Plate, recogido por su secretario general Felipe Llorente de manos del embajador de la República Argentina en España, Wenceslao Bunge Saravia, poniendo en valor el impacto social y educativo de una de las entidades deportivas más influyentes de América Latina.

El reconocimiento a la Iniciativa Pública para el Desarrollo del Deporte distinguió a Perú y Argentina. Fernando Cáceres entregó el galardón a Sergio Ludeña, presidente del Instituto Peruano del Deporte, mientras Sebastián Lateulade hizo entrega del reconocimiento a Diógenes de Urquiza, subsecretario de Deportes de la Nación Argentina, subrayando el papel estratégico de las políticas públicas en el desarrollo del deporte de alto rendimiento.

La innovación y el futuro del sector también tuvieron un papel destacado en la ceremonia. Miguel Ángel Benzal Alía y Javier Sotomayor entregaron el Premio Gloria a la Iniciativa Transformadora en el Deporte a WOW FC, recogido por Arturo Guillén. Posteriormente, José Ortiz y Belén Lara distinguieron a la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) con el Premio Gloria a la Sostenibilidad Medioambiental en el Deporte, recogido por May Peus.

El bloque dedicado al futuro del deporte culminó con el Premio Gloria a la Innovación y Tecnología en el Deporte para Amazon Web Services (AWS). María Guadalupe Benzal Alía y Giba hicieron entrega del reconocimiento a Suzana Cusic, destacando el papel de la tecnología, la inteligencia artificial y el análisis avanzado de datos en la evolución del deporte de alto rendimiento.

La recta final de la gala quedó reservada para los reconocimientos de mayor peso simbólico. Arantxa Sánchez Vicario entregó el Premio Gloria Leyenda del Deporte Iberoamericano a Fernando Belasteguín, cuya trayectoria —dieciséis años consecutivos como número uno del mundo y más de 230 títulos— le ha convertido en una figura esencial en la historia del pádel y en uno de los principales responsables de su expansión internacional.

Con la serenidad que da una carrera legendaria y la humildad de quien nunca deja de aprender, Fernando Belasteguín agradeció un reconocimiento que llega poco después de su retirada. El de Pehuajó repasó los sacrificios, aprendizajes y personas que marcaron su trayectoria:

“Practiqué deporte profesional durante 30 años y ahora disfruto de todo lo que hice. Siempre fui un obseso de aprender y mejorar, pero me quedaron muchas cosas por aprender. En este año y medio desde que me retiré estoy disfrutando mucho de los reconocimientos, pero, sobre todo, de poder mirar a los ojos a mi familia, a la que dejé en Argentina y a la que formé en España, con la tranquilidad de haberlo dado todo.

Todos estos reconocimientos me vienen gracias a la suerte que he tenido a lo largo de mi carrera de tener a mi lado, durante los 16 años que fui número uno del mundo, a Juan Martín Díaz y a Pablo Lima, que fueron iguales o mejores que yo”.

Enrique Cerezo fue el encargado de entregar el segundo galardón de esta categoría a Danys Báez. El ex lanzador cubano, All-Star de la Major League Baseball en 2005, fue reconocido por una carrera histórica en las Grandes Ligas y por haberse consolidado como uno de los grandes referentes del deporte iberoamericano en Estados Unidos.

Danys Báez aprovechó su intervención para recordar que el verdadero impacto de un deportista va mucho más allá de los resultados. El exlanzador cubano puso el foco en la responsabilidad que asumen quienes se convierten en referentes para las nuevas generaciones y en la importancia de transmitir valores a través del deporte:

“Ser atleta profesional no es solamente vestir un uniforme. Implica una responsabilidad deportiva, no solo con nosotros, también con los futuros atletas. Valores como la disciplina o la perseverancia deben servir de ejemplo para todas aquellas generaciones que nos ven y nos admiran. Le pido a todos los atletas que sigan ayudando, compartiendo y marcando la diferencia”.

El gran cierre de la noche quedó reservado para Alejandro Blanco. En un gesto cargado de simbolismo, dos leyendas olímpicas como Javier Sotomayor y Giba fueron los encargados de entregar al presidente del Comité Olímpico Español el Premio Gloria a la Leyenda del Deporte Iberoamericano en la categoría de Dirigente.

El reconocimiento distinguió más de dos décadas de liderazgo al frente del Comité Olímpico Español y su papel como una de las figuras más influyentes de la gestión deportiva internacional. La entrega entre olímpicos reforzó el carácter simbólico del momento y puso el broche institucional a la gala.

Visiblemente emocionado, Alejandro Blanco recibió el reconocimiento poniendo en valor no solo el premio, sino también el significado de quienes lo conceden y de las personas con las que lo comparte. El presidente del Comité Olímpico Español aprovechó la ocasión para reivindicar el papel del deporte como herramienta de unión entre países y culturas:

“Creo que es uno de los días más felices de mi vida. Ha sido feliz porque a lo largo de la vida recibes muchos reconocimientos, pero lo importante es quién te lo concede, y esta organización es un ejemplo en el mundo; quién me lo entrega: dos campeones olímpicos y leyendas; y con quién lo comparto: con grandes figuras del deporte, tanto presente, como pasado y también futuro.

Y para mí este premio tiene una connotación muy especial, ya que siempre, desde que soy presidente del COE, me he apoyado en Iberoamérica. Soy un firme defensor de que a través del deporte podemos unificar pueblos y crear legado, más si cabe con los que compartimos idioma, cultura y tradición. Podemos hacer mucho por el deporte mundial si conseguimos tener el mismo objetivo y somos capaces de recorrer el mismo camino. Nuestro compromiso es, a través del deporte, construir un mundo mejor. Gracias por estos inolvidables momentos”.

La ceremonia concluyó con una gran fotografía de familia sobre el escenario, reuniendo a premiados, entregadores y autoridades en una imagen que resumió el espíritu de los Premios Gloria: un espacio de encuentro entre generaciones, disciplinas y países unidos por una misma convicción, la de que el deporte trasciende la competición para convertirse en una poderosa herramienta de cohesión, inspiración y progreso.

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