La compañía asegura que ya cumplió con todas las condiciones regulatorias previstas en el acuerdo de fusión tras obtener autorizaciones en 68 países. El único obstáculo pendiente es la demanda presentada por California y otros 11 estados de EEUU.
Paramount Skydance Corporation confirmó que ha obtenido todas las autorizaciones regulatorias requeridas por el acuerdo de fusión para avanzar con la adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD).
El proceso de revisión, que se extendió durante ocho meses, involucró a autoridades de competencia de 68 países, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido, Australia, Canadá, Brasil, China, COMESA y Estados Unidos. La autorización más reciente fue otorgada por México.
Paramount sostiene que los distintos organismos reguladores analizaron la operación a partir de las actuales dinámicas competitivas de la industria audiovisual y concluyeron que no existen fundamentos para impedir la transacción.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia ya había cerrado su investigación antimonopolio y determinado que la operación no probablemente generaría perjuicios para la competencia o los consumidores en segmentos como streaming, televisión lineal y producción y distribución cinematográfica.
De acuerdo con Paramount, el cierre de la operación queda ahora condicionado únicamente por el litigio presentado por 12 fiscales generales estatales de EEUU, encabezados por California.
«Estamos agradecidos de que las autoridades de competencia de casi 70 jurisdicciones hayan revisado de manera independiente y exhaustiva esta transacción y hayan llegado a la misma conclusión: es procompetitiva, favorable para los consumidores y para los trabajadores», afirmó David Ellison, CEO de Paramount.
El ejecutivo señaló que la demanda de California y otros 11 estados constituye actualmente el «último obstáculo» para completar la operación y defendió que la combinación permitirá crear un competidor con mayor capacidad para invertir en contenidos premium, apoyar al talento creativo y ofrecer entretenimiento a las audiencias.
Paramount instó a los fiscales generales estatales a negociar de buena fe para resolver el litigio y permitir el cierre de la operación. Ellison añadió que la compañía está dispuesta a continuar trabajando con las autoridades estatales y a evaluar compromisos y concesiones para alcanzar una salida.
Reguladores cuestionan los argumentos antimonopolio
Paramount sostiene que las conclusiones de los organismos reguladores internacionales contradicen algunos de los principales argumentos planteados por los 12 estados estadounidenses en su demanda, especialmente en relación con la distribución cinematográfica, la producción de películas y la competencia en televisión lineal.
En el ámbito de la televisión de pago, la Comisión Europea y el Departamento de Justicia de EEUU consideraron el streaming como una fuerza competitiva relevante frente a las cadenas lineales, en lugar de analizar exclusivamente la competencia entre operadores de cable.
En distribución cinematográfica, la Australian Competition and Consumer Commission (ACCC) concluyó que la operación no probablemente reduciría sustancialmente la competencia y señaló que la compañía resultante continuaría enfrentándose a estudios como Disney, Sony, Universal, Amazon MGM, StudioCanal y numerosos proveedores independientes.
Por su parte, la autoridad brasileña de competencia CADE analizó la distribución cinematográfica como un único mercado relevante, sin la segmentación adicional entre películas de mayor y menor recaudación que plantean los fiscales generales estatales estadounidenses.
Paramount también destaca que la COMESA, organismo regional de competencia para África Oriental y Meridional, calificó el mercado cinematográfico como altamente competitivo, dinámico y condicionado por el desempeño de los títulos.
Producción cinematográfica
En cuanto al impacto sobre la producción y calidad de las películas, Paramount sostiene que los organismos reguladores tampoco encontraron fundamentos para anticipar una reducción del volumen de contenidos.
La compañía recuerda además su compromiso de producir y estrenar al menos 30 películas de alta calidad al año una vez completada la integración de los negocios.
Según Paramount, el conjunto de revisiones regulatorias realizadas en distintas regiones analizó aspectos como distribución cinematográfica, producción audiovisual, streaming y licensing de contenidos, sin identificar problemas antimonopolio que justificaran bloquear la operación.
La compañía considera que las conclusiones de las 68 jurisdicciones respaldan su posición de que la transacción es legal y no plantea riesgos relevantes para la competencia.
El litigio en EEUU, último obstáculo
Pese a las autorizaciones obtenidas a nivel internacional, la operación continúa enfrentando el litigio de los 12 estados estadounidenses. Paramount sostiene que la demanda está generando costes adicionales y retrasando el cierre de la transacción.
La compañía ya ha planteado públicamente la posibilidad de alcanzar un acuerdo con los estados para destrabar la operación. La disputa se mantiene como el principal frente regulatorio pendiente para la adquisición de WBD.
La operación, anunciada en febrero de 2026, contempla que Paramount adquiera Warner Bros. Discovery por US$31 por acción, en una transacción valorada en aproximadamente US$110.000 millones a nivel empresarial. Ambas compañías prevén combinar sus activos de producción, streaming, televisión y entretenimiento para crear un nuevo grupo global de medios.