¿Cuál es la fórmula detrás de las renovaciones y cancelaciones de las series originales de Netflix? Presupuesto, eficacia y el famoso algoritmo: las claves de la estrategia de producción de la plataforma.

Este año, Netflix canceló casi 30 de sus series originales, que no volverán a su catálogo con nuevas temporadas.

En vista del presupuesto multimillonario disponible para invertir en programación original, parecería que la plataforma cancela sus series casi tan rápido como las ordena.

Sin embargo, el portal de noticias Bloomberg sostiene, en base a un análisis y datos de consumo, que se trata simplemente de un nuevo modelo de negocio al que la industria debe acostumbrarse.

«Netflix no cancela shows más rápido que los canales tradicionales. El 19% de las series en inglés estrenadas entre 2013 y 2017 duraron más de tres temporadas. Esto lo posiciona en medio de CBS -la cadena más vista en EEUU- y HBO -el canal de cable más popular», explica Lucas Shaw de Bloomberg.

Además, casi el 50% de los shows de Netflix alcanzan las tres temporadas, lo cual lo pone a la par del canal de cable.

Entonces, con más de US$ 14.000 millones proyectados como presupuesto de producción para este año, ¿por qué Netflix no da más oportunidades a sus shows? Una vez más, por culpa de su famoso algoritmo.

Es que Netflix no basa sus decisiones en ratings como los canales lineales, o al menos no sólamente en eso. La plataforma sí utiliza el número de visionados y el tiempo que los espectadores pasan mirando una serie para decidir si renovarla o no.

Pero además, según explica Bloomberg, utiliza su propia métrica, la cual define como «la eficacia» de los shows, para determinar si vale la pena la inversión. Cuantas más temporadas, más caro es producir una serie y por ende más dificil su renovación.

Sumado a que la popularidad de sus series es más alta en la primera temporada y disminuye con las siguientes -excepto en contados casos como Stranger Things-, haciendo también que Netflix diseñe shows de una o dos temporadas.

Y por sobre todo, el objetivo principal de la compañía es sumar y retener suscriptores, por lo que Netflix también valora aquellas series que son vistas en el primer mes -que significa que atrajeron al usuario a la plataforma- y aquellas que son maratoneadas -que apoyan su retención-.

En este sentido además, la plataforma sostiene que aquellos clientes que han sido suscriptores por más de dos años son menos proclives a cancelar su suscripción que los más nuevos.

Y por ende, shows de dos o tres temporadas ya cumplieron su misión de retenerlos y es más rentable apostar por nuevas producciones.

Así las cosas, los ejecutivos de Netflix sostienen que «la estrategia cambia muy rápido», por lo que el panorama podría ser completamente diferente en un par de años, especialmente con la llegada de todos sus nuevos competidores digitales.

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