Kike Palacios, Manager de Marketing, Gestión y Adquisición de Contenidos de 2BeNamed, analiza el crecimiento de KidOO en América Latina, el valor de una programación infantil segura y curada, y los planes de la compañía para avanzar hacia el desarrollo de propiedad intelectual propia.

En un ecosistema audiovisual marcado por la multiplicación de plataformas y la fragmentación de las audiencias, 2BeNamed apuesta por una propuesta que combina entretenimiento, aprendizaje y seguridad para los más pequeños. A través de KidOO, su canal infantil, la compañía busca trasladar a la televisión paga contenidos y personajes reconocidos por los niños en el entorno digital, dentro de una programación curada, sin publicidad y pensada para brindar tranquilidad a las familias.

La estrategia responde a una necesidad concreta del mercado: ofrecer a padres e hijos una experiencia de consumo confiable sin renunciar a los hábitos y preferencias de las nuevas generaciones. Con una propuesta que integra formatos dinámicos, franquicias internacionales y contenidos con valor educativo, KidOO demuestra que la televisión lineal todavía tiene oportunidades de crecimiento cuando logra adaptarse a las demandas actuales.

En esa línea, el canal continúa ampliando su alcance en América Latina, donde ya supera los 8,5 millones de hogares.

El catálogo también refleja la apuesta de 2BeNamed por combinar propiedades reconocidas globalmente, como CoComelon, Little Baby Bum y Morphle, con propuestas de distintos orígenes y contenidos que promueven valores como la inclusión, la creatividad y el cuidado del medioambiente. Al mismo tiempo, la compañía observa en las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, herramientas para optimizar la producción y distribución, siempre con la calidad y la responsabilidad editorial como prioridades cuando se trata de audiencias infantiles.

En la siguiente entrevista con ttvnews, Kike Palacios, Manager de Marketing, Gestión y Adquisición de Contenidos de 2BeNamed, analiza las oportunidades del segmento infantil, la evolución de los hábitos de consumo y el papel de la curaduría en un mercado cada vez más competitivo. Además, repasa las claves del crecimiento regional de KidOO, comparte la visión de la compañía sobre el futuro de los contenidos para niños y adelanta sus próximos pasos, que incluyen el desarrollo de propiedad intelectual propia y una primera serie animada.

¿Cuál es la visión de 2BeNamed respecto al presente de los contenidos infantiles y qué oportunidades identifica actualmente en este segmento?

Hoy existe una enorme cantidad de contenido infantil disponible, y precisamente por eso creemos que la curaduría tiene más valor que nunca. La oportunidad no está necesariamente en ofrecer más contenido, sino en seleccionar mejor. En KidOO buscamos combinar entretenimiento y aprendizaje dentro de un entorno seguro, sin publicidad y con una programación pensada para acompañar a los niños en distintos momentos del día. Frente a un ecosistema cada vez más fragmentado, creemos que existe una oportunidad muy importante en devolverles a las familias un espacio simple y confiable, donde los padres sepan que sus hijos pueden ver contenido adecuado sin tener que estar supervisando permanentemente.

Los hábitos de consumo de los niños han cambiado significativamente en los últimos años. ¿Cómo adapta 2BeNamed sus estrategias de desarrollo y producción a estas nuevas formas de ver contenidos?

Los niños de hoy crecieron consumiendo contenido en YouTube, plataformas digitales y formatos mucho más cortos y dinámicos. KidOO parte justamente de esa realidad: traemos parte de ese lenguaje y de esos contenidos digitales a la pantalla de la televisión paga, pero dentro de una experiencia curada y segura. No buscamos cambiar la manera en que los niños consumen contenido, sino entenderla. Por eso incorporamos formatos cortos, personajes y franquicias que ya conocen del mundo digital, y los organizamos dentro de una programación que los padres pueden dejar corriendo con tranquilidad.

¿Qué elementos considera fundamentales para que una producción infantil logre conectar con las audiencias de hoy sin perder valor educativo o cultural?

El primer requisito sigue siendo entretener. Si una historia, un personaje o una canción no logra captar la atención del niño, difícilmente podrá transmitir algo más. A partir de ahí, creemos mucho en el concepto de edutainment: aprender mientras uno se divierte. Los mejores contenidos infantiles consiguen incorporar aprendizaje, creatividad, valores o conocimiento del mundo de una manera natural, sin que el niño sienta que está viendo una clase. Y si además es un contenido que permite compartir ciertos momentos con los padres, el valor es todavía mayor. La entretención y la educación no deberían competir; deberían complementarse.

La inteligencia artificial y otras nuevas tecnologías están transformando la industria audiovisual. ¿Qué impacto cree que tendrán en la creación y distribución de contenidos para niños?

Toda nueva tecnología genera desafíos, pero también enormes oportunidades. La inteligencia artificial puede ayudar a producir, adaptar, localizar y distribuir contenido de manera más eficiente, e incluso permitir que ideas que antes requerían presupuestos muy altos hoy puedan desarrollarse con muchos menos recursos. Pero en contenido infantil hay algo que para nosotros no cambia: la tecnología no reemplaza una buena historia, buenos personajes ni una mirada editorial responsable. Si existe creatividad, supervisión humana y estándares de calidad claros, la IA puede convertirse en una herramienta extraordinaria. Lo importante es que la eficiencia nunca vaya en desmedro de la calidad o del cuidado que requiere una audiencia infantil.

KidOO ya supera los 7,5 millones de hogares en América Latina. ¿Cuáles fueron las claves para alcanzar ese crecimiento en tan poco tiempo y qué aprendizajes dejó esta expansión?

Sí y ahora son 8,5 millones. Creo que la principal clave fue que los operadores entendieron muy rápido la propuesta de valor. KidOO resolvía una necesidad concreta: llevar contenidos que los niños ya consumen y reconocen del mundo digital a un ambiente seguro, curado y sin publicidad dentro de la televisión paga. Esa necesidad se repetía prácticamente en todos los mercados con los que conversábamos. Para nosotros fue una confirmación de que todavía existe mucho espacio para la televisión lineal cuando tiene una propuesta clara y resuelve un problema real. Y seguimos creciendo: con la reciente incorporación de Mundo y Entel, en Chile, KidOO ya supera los 8,5 millones de hogares en América Latina.

Desde 2BeNamed han sostenido que existe espacio para una televisión infantil segura, curada y sin publicidad. ¿Qué necesidades de las familias detectó 2BeNamed que las grandes plataformas o el ecosistema digital no estaban cubriendo?

Detectamos principalmente una necesidad de tranquilidad y confianza. Los padres quieren poder dejar a sus hijos viendo contenido sin tener que estar pendientes permanentemente de qué aparecerá después, qué les recomendará un algoritmo o qué publicidad puede interrumpir lo que están viendo. En KidOO la curaduría es parte central del producto. No hay publicidad y los contenidos se programan previamente pensando en la audiencia. Para el niño significa poder disfrutar su programación de manera continua y, para los padres, recuperar algo que siempre fue muy importante en la televisión infantil: saber qué están viendo sus hijos y tener confianza en el entorno.

2BeNamed ha incorporado a su catálogo contenidos de marcas como Moonbug, incluyendo franquicias reconocidas como Little Baby Bum y Morphle. ¿Qué peso tienen hoy las marcas globales dentro de la estrategia de programación de KidOO?

Tienen un peso muy importante. Trabajamos con compañías y franquicias globalmente reconocidas, como Moonbug con CoComelon, Little Baby Bum y Morphle, o Iconix con Pororo y Tayo, porque son personajes que los niños ya conocen y buscan activamente. Además, a partir de Octubre se suman a KidOO unas propiedades tan reconocidas como “Pocoyo” y “La Abeja Maya” junto a otros contenidos de Animaj, incorporando en total más de 40 horas de programación. Pero no queremos que KidOO sea solamente una colección de grandes marcas. La fortaleza está en el mix: combinar franquicias reconocidas con contenidos nuevos, producciones de distintas partes del mundo y propuestas latinoamericanas como Flinko y Canticuénticos. Hoy los niños consumen historias de Corea, Europa, América Latina o Estados Unidos con mucha naturalidad, y nuestra programación busca reflejar justamente esa diversidad.

Además de entretenimiento, KidOO ha sumado propuestas con foco educativo y de impacto social, como Future Chicken, vinculada a la conciencia ambiental. ¿Qué rol cree que debe jugar el contenido infantil en la formación de valores y hábitos?

Tiene un rol muy importante. Estamos hablando con niños que se encuentran en una etapa fundamental de su desarrollo, por lo que creemos que el contenido puede entretener y, al mismo tiempo, reforzar valores como el respeto, la amistad, la inclusión, la curiosidad o el cuidado del medioambiente. Future Chicken (La Gallina del Futuro) es un muy buen ejemplo, porque aborda temas vinculados a la sustentabilidad y el cuidado del planeta desde el humor, la aventura y una mirada optimista. No pretendemos reemplazar el rol de los padres o de la educación, pero sí creemos que KidOO puede acompañarlos y aportar positivamente en ese proceso.

Mirando hacia adelante, ¿el próximo paso para 2BeNamed en el mercado infantil pasa por sumar más distribución, desarrollar producciones originales, o expandirse hacia nuevas plataformas y formatos?

Son caminos complementarios. Por una parte, queremos seguir expandiendo la distribución de KidOO en América Latina y llegando a nuevos mercados y plataformas. Pero también estamos comenzando una nueva etapa muy interesante: el desarrollo de propiedad intelectual propia. Ya estamos trabajando en nuestra primera serie animada, sobre la que esperamos poder compartir novedades más adelante. Para nosotros es una evolución natural: después de conocer de cerca a nuestra audiencia y entender qué contenidos funcionan, queremos comenzar también a crear historias y personajes propios.