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History, de canal de nicho a marca masiva: así han sido sus primeros 20 años en LatAm

Miguel Brailovsky, SVP de Contenido History Latin America, relata a Revista TTV Digital los momentos más memorables del canal, desde su lanzamiento en la región hace 20 años hasta nuestros días.

El pasado 17 de octubre se cumplieron 20 años del lanzamiento de History en América Latina, una señal que, valga la redundancia, ha hecho historia en todo el mundo y que se apronta para encarar un futuro en permanente evolución, pero con una marca consolidada y una audiencia fiel.

Y para conocer más sobre la historia del canal y los planes a futuro, Revista TTV Digital dialogó con Miguel Brailovsky, SVP de Contenido History Latin America.

En plenos festejos por los 20 años, ¿cómo recuerda los primeros pasos del canal en la región?

The History Channel, porque en aquel entonces se lanzó con ese nombre, fue lanzado en 1995 en EEUU junto con el Reino Unido unos meses después. En América Latina llegó en el año 2000 de la mano de un joint venture, que aún se mantiene, entre Olé Communications y A+E Networks.

En aquel momento Olé ya administraba canales del grupo HBO y ese joint venture compró un canal de documentales que existía en Argentina que se llamaba TV Quiality y esa plataforma de contenidos y abonados fue mutando hasta convertirse en un canal full 24 horas con el lanzamiento de The History Channel desde Buenos Aires hasta toda América Latina. Eso fue el 17 de octubre del año 2000.

¿Cómo fue ese lanzamiento en términos de distribución?

Hubo un plan de distribución muy agresivo que se dio bastante rápido. La primera fase de afiliados y abonados eran los que ya tenía el canal argentino, con lo cual la distribución en el Cono sur fue inmediata, fue un switch. Y en los siguientes meses se fueron agregando ya los operadores de México, Colombia, Chile, Perú, etc. El que se unió unos seis meses después fue Brasil, porque esa operación requirió algunos procesos adicionales. Hay que tener en cuenta que la tecnología hace 20 años no era la misa que hoy. Lo que hoy lleva un día, antes llevaba un mes. En el transcurso del año 2000 y comienzos del 2001 el canal ya estaba disponible en toda América Latina.

¿Y cómo fue recibido por parte de los operadores, teniendo en cuenta que un canal especializado en historia podía no sonar como la idea más atractiva?

Es cierto que la barrera hubo que traspasar fue la de quitarle el polvo a la palabra historia y comunicar un contenido entretenido, apasionante, a color, actual basado en un concepto de historia. Eso tal vez para la gente que no tenía una conexión emocional directa con la historia fue el desafío más grande y fue uno de los grandes logros, hacer que la historia sea hoy vista en TV y plataformas como una conexión entre el pasado y el presente. Esa frontera se traspasó de una manera muy positiva y exitosa.

Con respecto a la recepción de los cableoperadores te diría que fue todo lo contrario. No hay nada que los distribuidores aprecien más que la claridad de una propuesta dentro de sus grillas. Y History desde el día uno llegó absolutamente transparente en cuanto a su visión de marca: es el canal de la historia, y se acabó. Eso facilitó muchísimo su distribución. Es una marca que no hay que explicar y las marcas que no hay que explicar tienen un poder extraordinario en el mundo del entretenimiento.

¿Y cuando se llegó a la distribución plena?

Eso fue muy rápido, en el primer año ya había unos niveles de distribución muy importantes. Ese nunca fue un desafío muy grande, siempre contamos con una aprobación inmediata por parte de los operadores. Desde entonces la distribución fue full en América Latina, hay muy pocos operadores en los que no estamos.

El crecimiento más importante para History, además de la distribución, fue cambiar en la cabeza de la gente el concepto de canal de nicho. Cuando lanzó History dentro de la categoría de canales documentales, que era ya un nicho, el canal era un subnicho de historia dentro de esa categoría.

Hay muchas historias de canales de ultra nicho que no han logrado sobrevivir a los años por poca audiencia. El gran desafío de History fue ese: transformarse en un canal masivo, partiendo de una definición muy de nicho. Con los años la forma de hablar de historia ha trascendido el género documental con otros formatos como reality, la ficción, la competencia. Empezamos a entender que hablar de historia no era necesariamente con un lenguaje formal, sino que cualquier conexión entre el pasado y el presente es una fuente relevante de entretenimiento. Ese click entre canal de nicho y masivo fue mucho más determinante para haber logrado el lugar que hoy ocupa la señal.

¿Y cuándo fue ese click?

Hubo un click casi que generacional, que tuvo que ver con la irrupción de dos o tres programas que cambiaron definitivamente la estrategia de contenidos del canal.

Había una serie muy muy famosa en el lanzamiento de History que se llamaba Maravillas modernas y hubo un episodio en particular que era sobre los camioneros del hielo, que arriesgaban su vida sobre lagos congelados en Alaska. Y fue uno de los episodios más exitosos en muchos años de esa serie y eso inspiró a los productores de la serie a hacer una serie sobre esto, y así nació Rutas mortales, en el 2009. Por primera vez un programa de History no tenía la estructura tradicional de un documental con un narrador, entrevistas, archivo…era un concepto totalmente diferente.

Y a partir de eso, cuando se abrió la puerta de un contenido mucho más fresco, basado en la vida real, menos acartonado y más flexible, explotó un storytelling que se tradujo en éxitos como El precio de la historia, Cazadores de tesoros, Locos por los autos… Una cantidad de éxitos que se convirtieron en series con 200, 300, 400 episodios, cosa jamás pensada para una serie de documentales. Ese fue el gran click en el que History, sin abandonar los documentales, se abrió a nuevos contenidos más masivos.

Otro hito fue comenzar a producir en América Latina…¿Cuándo fue que comenzaron?

Depende de cuando uno empiece a contar. Tuvimos una primera experiencia allá por el año 2004, un primer documental original para América Latina que fue sobre la batalla en el Río de la plata, una de las pocas incursiones de la Segunda Guerra mundial en América Latina. Esa fue la primera producción original, realizada junto con el equipo de Anima Films, que todavía nos acompaña. Y la primera gran serie fue Historias secretas, que trataba sobre historias ocultas en las principales ciudades de América Latina. Hicimos más de 35 episodios, uno por ciudad. Fue una producción original en el 2005 junto a Cuatro Cabezas.

Y desde entonces fue un no parar….

Nosotros entendimos que hay un equilibrio adecuado entre la programación internacional y la programación local. En algunos momento soñamos con un History 50%, 60% o hasta 70% hecho en América Latina y con el tiempo empezamos a entender que el carácter global, esa voz universal que tiene History como marca, se sostiene en la medida que el componente local esté integrado armónicamente a un conjunto de contenidos que vengan de cualquier parte del mundo. Hablamos de México, Argentina o Brasil pero también de Egipto, Roma o China… cualquier región del mundo que alimente este concepto que la historia nos une como especie.

En ese sentido el porcentaje de horas de producción original fue variando levemente hacia arriba o levemente hacia abajo pero siempre se mantuvo en esa proporción que permite que History sea una marca global y sea percibida como una marca global, pero que al mismo tiempo tenga esa relevancia de temas locales.

¿Cuál es esa proporción?

Entre un 10 y un 20% mas o menos. Depende de los años. Hay años que tal vez hay producciones de mucho presupuesto de grandes valores de producción a los que apostamos una concentración muy grande. Tal vez ese año hacemos menos horas pero nos atrevemos a cosas mucho más ambiciosas. Hay otros años que hay series que funcionan muy bien y que son más eficientes desde el punto de vista financiero. Pero desde el punto de vista del usuario lo que siempre intentamos de mantener es esta idea de que en cada mes, en cada trimestre, no falte esa pincelada de que History está con un pie en esta región, en este país, en este lenguaje. La idea es que no pase nunca en ningún mercado más de un trimestre sin un titulo fuerte de relevancia local.

¿Cuáles son las producciones originales que mas destacaría, las que han sido más exitosas?

Yendo de ahora hacia atrás, la más exitosa viene siendo Desafío sobre fuego, una serie muy compleja de producir. Es la primera versión de este formato fuera de EEUU y ya vamos por la tercera temporada y estamos preparando la cuarta. Nos tiene muy entusiasmados porque la respuesta de la audiencia ha sido espectacular.

Si me voy más hacia atrás ese primer paso de Historia secreta tal vez fue el inicio que empezó a desencadenar todo lo demás. En el medio hubo una apuesta por combinar las series con los grandes especiales, con apostarle al valor de producción. Te podría mencionar por haber logrado el Emmy Internacional el Jesuita, pero fue uno de tantos docudramas que generaron un género que fue complementario a las series que venían del mercado internacional.

Cuando abrimos el canal había una brecha muy grande entre el estándar de producción de América Latina con respecto a EEUU, el Reino Unido o Francia y la verdad que con los años mercados como Argentina, Brasil, México o Colombia han crecido exponencialmente en su calidad de producción y haber ganado un Emmy Internacional para nosotros fue un benchmark, un paso que recordamos como parte de esa evolución

¿Se plantean ahora a producción de ficción más allá de la experiencia de Hernán?

Así como parte del crecimiento pasó por entender que no éramos un canal de documentales, que la historia trascendía el género documental, también incluimos la ficción histórica, la ficción basada en personajes y hechos reales, porque es otra forma de conectarse con la historia. Para nosotros eso se convirtió en un componente más. No es que tenemos una cuota de ficción por año, pero siempre lo tenemos presente. Hernán fue tal vez el desafío más grande de sumarnos como socios a un proyecto con estándar de producción de Hollywood, pero relevante en América Latina. Pero antes de eso estrenamos por los menos 10 series de ficción que han funcionado muy bien como Houdini, The Last Kingdom, Bonnie and Clyde

¿Pero Hernán es la única de América Latina, correcto?

Hernán es la primera de América Latina y no dejamos de buscar oportunidades. El desafío tal vez es que para elegir un personaje que tenga una relevancia equivalente en más de un país es un trabajo más arduo. Una de las series de ficción más exitosas que tuvimos fue King Tut, sobre Tutankamón, que es reconocido en todo el mundo. Pero no sé si pasa lo mismo con personajes como San Martín, que es relevante en Argentina pero tal vez no tanto en otros lados. Mas allá de que es viable producir para un solo país, intentamos que el esfuerzo sea relevante también para el resto de la región.

¿Cómo es el futuro para History?

Creo que el futuro de la industria tiene todavía varios caminos posibles. El que te diga con certeza cuál va ser el formato del consumo de contenidos dentro de cinco años está mintiendo porque hay muchas variables que dependen de la respuesta de la gente, de las inversiones de las compañías…

Lo que sí puedo decir es que marcas como la de History, donde solamente el nombre y el logo dan un contexto inmediato de cuál es el entretenimiento o el contenido que pueden proveer, es lo que tal vez hoy se transforma en el arma más fuerte para adaptarse a ese futuro. No hay un futuro para marcas ambiguas que haya que explicar demasiado. Ya no importa dónde se consuma el contenido, lo que importa es que como marca representemos un contenido que tenga la claridad y el acceso inmediato para cualquier persona y esa es una gran ventaja para History cuando hablamos del futuro.

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