Internacional

Claves de la nueva «ola coreana»

De la mano de propiedades adaptadas en diversas regiones como el drama The Young Doctor, el talent show King of Mask Singer, la oscarizada Parasite y fenómenos de audiencia globales como la serie El juego del calamar, el contenido surcoreano se impone como un nuevo boom internacional.

El pasado 13 de octubre Netflix sorprendía al mundo al revelar que El juego del calamar se había convertido en el mejor estreno de su historia. Con 111 millones de views en sus primeros 25 días había superado a la estadounidense Bridgerton, y con diferencia. Corea, al fin, tenía «su momento La casa de papel”.

Pero lejos de ser casual, el país asiático viene recorriendo desde hace años un camino que inevitablemente tenía que desembocar en este presente dulce.

Destaca en ese sentido el film Parasite, dirigido de Bong Joon-ho y ganador de tres premios Oscar (incluyendo Mejor Película) en 2020. O, apenas unos años antes, el formato King of Mask Singer, talent show estrenado en 2015 por MBC en Corea y que en 2019 lideró la lista de los 100 formatos más venidos del mundo elaborada por K7 Media.

Parasite
De Corea del Sur al mundo

El término hallyu -cuyo significado en español es «ola coreana» – fue acuñado a fines de la década de los ’90 cuando productos de la cultura popular coreana, principalmente K-dramas, alcanzaron una amplia aceptación en el mercado chino y en otros territorios asiáticos.

La «ola coreana» se expandió primero a otros países asiáticos como China, Taiwán, Hong Kong, Singapur, Japón, Tailandia, Indonesia, Malasia o Filipinas. Y, ahora, al resto del mundo.

Pero, de nuevo, nada es casualidad.

Es que productores y directores del país dicen que llevan años estudiando a Hollywood y otros centros de entretenimiento, adoptando y refinando las fórmulas de la industria y añadiendo toques muy coreanos, como es el caso de la productora Studio Dragon, propiedad de CJ ENM.

De hecho, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Corea es el responsable de impulsar y apoyar el hallyu y sus productos, trabajando intensamente la «marca país» en el mercado internacional en mercados como Oriente Medio, EEUU y, claro, América Latina.

En este contexto, y en plena pandemia del Covid-19, la edición virtual de Mipcom 2020 tuvo a Corea como País de Honor, el cual contó con una variada agenda de actividades patrocinadas por la Comisión de Comunicaciones de Corea (KCC), responsable de las políticas en los servicios de radiodifusión y comunicaciones del país asiático.

Todas las emisoras líderes del país estuvieron presentes, incluidos el Sistema de Radiodifusión de Corea (KBS), Munhwa Broadcasting Corp (MBC), el Sistema de Radiodifusión de Seúl (SBS) y el Sistema de Radiodifusión Educativa (EBS), junto con gigantes como CJ ENM y JTBC.

Por otra parte, la llegada a Corea de plataformas como Netflix -lanzada en 2016-, ha sido una de las piezas clave de este puzle llamado boom coreano gracias al lanzamiento de sus propios centros de producción en el país y a una inversión de más de US$ 700 millones en contenidos surcoreanos con más de 80 series locales.

Amy Reinhard, VP de Operaciones de Estudio de Netflix

"En Netflix estamos encantados de incrementar nuestra inversión en Corea del Sur, así como en películas y series surcoreanas"

«En Netflix estamos encantados de incrementar nuestra inversión en Corea del Sur, así como en películas y series surcoreanas», dijo Amy Reinhard, VP de Operaciones de Estudio de Netflix, al anunciar la expansión de la plataforma en el país con dos nuevos centros de producción.

«Gracias a estos nuevos estudios, Netflix está en mejores condiciones que nunca para incrementar la producción de historias surcoreanas excepcionales y poner una alta cifra de empleos relacionados con la producción a disposición de los excelentes profesionales de la comunidad creativa surcoreana», añadió.

The Masked Singer
KOCCA como punta de lanza

La Agencia de Contenido Creativo de Corea (KOCCA), una agencia gubernamental con sede en Naju, que supervisa y coordina la promoción de la industria de contenido coreana, se estableció en mayo de 2009 mediante la integración de cinco organizaciones relacionadas, incluido el Instituto de Radiodifusión de Corea, la Agencia de Contenido y Cultura de Corea y la Agencia de Juegos de Corea.

La agencia es punta de lanza en el posicionamiento de las empresas productoras y distribuidoras surcoreanas a nivel internacional, estableciendo en los mercados una agenda a través de actividades como screenings, conferencias y actividades de networking, como los que desde hace unos años organiza en el marco de LA Screenings Independents o la presencia de Corea del Sur como País de Honor en Mipcom 2020.

Entre las empresas que representa KOCCA figuran CJ ENM, KBS Media, MBC, SBS International, JTBC Studios, Something Special, Yoon&Company, Min Production, Island Story, Bamboo Network, t.cast Co., TV Chosun o Company Sang Sang, entre otras.

Sung Ho Ju, director de KOCCA USA

"Corea siempre tuvo en cuenta las ventas internacionales, lo que llevó a una mejora general de la calidad durante la última década"

«Alrededor del 90% de las ventas en el extranjero de la industria de contenido de transmisión local se dirigen a América y Asia», han destacado desde la Agencia.

«Además del desarrollo tecnológico general que permitió a la audiencia acceder a muchos contenidos en todo el mundo, la industria audiovisual coreana tiene un entorno competitivo particular donde los productores están adaptados a producir contenido con un presupuesto relativamente menor debido al pequeño tamaño del mercado», explica a ttvnews Sung Ho Ju, director de KOCCA USA.

«Por esta razón, Corea siempre tuvo en cuenta las ventas internacionales, lo que llevó a una mejora general de la calidad durante la última década. Creemos que este auge del contenido coreano se atribuye a esta situación industrial única, la supervivencia del más apto per se, que se ha constituido a lo largo de las décadas, no solo debido a una estrategia de marketing en particular», añade.

The Good Doctor
La "ola coreana" en América Latina

En la primera década del 2000, el drama coreano tuvo un pequeño auge en América Latina con algunos títulos estrenados en canales de la región.

«Hubo una época hace 10 años que Latinoamérica estuvo probando las novelas coreanas y tuvieron un éxito bastante bueno. No fueron un boom, pero sí fueron bastante funcionales y estuvieron por toda América Latina», subraya Jimmy Arteaga, presidente de Programación, Producción y Promociones de Wapa TV de Puerto Rico.

Títulos como Sonata de invierno (Winter Sonata), Otoño en mi corazón (Autumn Fairy Tale), Escalera al cielo (Stairway to Heaven), Mi adorable Sam Soon (My Lovely Sam Soon) o Una joya en el palacio (Jewel in the Palace), entre otras, permitieron el acercamiento al contenido surcoreano en Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico o Venezuela.

Estos dramas cautivaron a la audiencia en su diversidad al punto de fomentar, en ciertos casos, el desarrollo de comunidades de fans que llevó al rerun de algunos títulos.

Basadas en relatos románticos, dramáticos y de comedia, conectaron con el público a través del tratamiento de sus historias, así como de su corta duración, de entre 15 y 25 episodios.

Jimmy Arteaga, presidente de Programación, Producción y Promociones de Wapa TV de Puerto Rico

"Hubo una época hace 10 años que Latinoamérica estuvo probando las novelas coreanas y tuvieron un éxito bastante bueno. No fueron un boom, pero sí fueron bastante funcionales y estuvieron por toda América Latina"

Luis Guillermo Camacho, gerente de Contenidos y Programación de Latina Televisión de Perú

"Son novelas cortas que se consumen muy rápido. Ese tipo de contenido funciona mejor en plataformas, porque de manera sencilla y corta el público elige el momento en que quiere verlo"

«Lo bueno que tenían estas series dramáticas es que eran cortas: 20, 25 o 30 episodios como máximo, lo cual hacía que la historia se desarrollara muy rápido. Evidentemente tuvieron un buen doblaje y la gente no tuvo rechazo. Fue antes del éxito de las novelas turcas», explica Jimmy Arteaga.

El ejecutivo recuerda que cuando llegó a Puerto Rico a finales de 2008, el canal estatal emitía novelas coreanas, siendo las de mayor rating de la parrilla. «Si en el Canal 6, que es un canal público que evidentemente no busca ratings, tuvieron éxito, me imagino que en Wapa TV les hubiera ido súper bien», añade.

En este sentido, Luis Guillermo Camacho, gerente de Contenidos y Programación de Latina Televisión de Perú, coincide con su colega.

«Los enlatados de Corea creo que han sido muy bien recibidos en América Latina. Nosotros hemos podido emitir contenidos coreanos, mucho más exitosos en canales como Panamericana TV, que tiene un público más abierto a este tipo de contenidos. No es tan propio, tan cercano, pero tiene la ventaja de tener las emociones universales y manejarlas de manera magistral», asegura.

Entre los atractivos de estas ficciones se encontraban diferencias con las clásicas telenovelas latinoamericanas relacionadas no tanto con la historia sino con el formato narrativo.

«Creo que el producto coreano es muy bueno. La candidez y el extremo drama que aplican hace que sea un producto distintivo. Pero, sea o muy dramático o jocoso, el final es aspiracional y siempre tienen un mensaje diferente a muchos otros productos que terminan en el triunfo o el fracaso. Son bastante positivos, más allá de la historia. Creo que puede volver a ingresar al mercado y, como todo es moda, si pega un producto, todos lo querrán tener, pero no necesariamente funcionaría en todos lados», opina Jimmy Arteaga.

Sin embargo, Luis Guillermo Camacho considera que, a diferencia de las telenovelas latinas o los dramas turcos, los títulos coreanos para la TV abierta carecen de la cantidad de episodios necesarios para sostener una audiencia cautiva en un tiempo prolongado.

«Son novelas cortas que se consumen muy rápido, entonces no se consigue construir una programación. Tendrían que producir mucho más contenido de mayor número de capítulos porque si no, no hay mucho lugar donde ubicarlo. Ese tipo de contenido coreano funciona mejor en plataformas, porque de manera sencilla y corta el público elige el momento en que quiere verlo», asegura el ejecutivo.

Talent shows, K-dramas y más

Más cerca en el tiempo, Corea ha encontrado el éxito en América Latina por medio de su drama The Young Doctor de 2014 de KBS, adaptado en EEUU por ABC en 2017 como The Good Doctor y en Turquía por Fox como A Miracle, distribuido por Madd Entertainment.

La adaptación turca se ha estrenado hasta la fecha en países como Honduras (Canal 11), Ecuador (Teleamazonas), Argentina (Telefe), Colombia (RCN), Perú (Latina), México (Televisa) y Chile (Chilevisión).

Otro contenido surcoreano que se ha destacado en los últimos tres años en la región es el ya mencionado King of Mask Singer, que luego de su lanzamiento en Fox en EEUU en enero 2019 (The Masked Singer) alcanzó versiones en México (Televisa), Perú (Latina Televisión), Colombia (RCN Televisión), Chile (Chilevisión), Brasil (Globo), Panamá (TVN) y Uruguay (Teledoce).

JC Acosta, presidente de ViacomCBS International Studios

"Corea nos proporciona un ambiente de negocios notable y algunos de los creativos más importantes del mundo, lo que nos posiciona para capitalizar la creciente demanda por contenido premium internacional"

Barbora Suster, directora de Ventas de Eccho Rights para España y América Latina

"Últimamente están surgiendo nuevos clientes y clientes potenciales, sobre todo tras el éxito de las coreanas en Netflix. Entonces, hoy en día se pueden ver series coreanas en HBO Max y otras plataformas"

Es que los K-formats son otra de las claves de la «ola» coreana. Así, no es de extrañar que ViacomCBS International Studios haya anunciado en 2021 un first-look deal con Something Special de hasta 10 formatos de la compañía coreana para codesarrollar o representar en el mercado global.

«Esta alianza con Something Special es una prueba de nuestro compromiso de fortalecer nuestra huella global en Asia, que comenzó el año pasado con la colaboración entre VIS Kids, Nickelodeon International e iQIYI para la serie animada Deer Squad«, comentó JC Acosta, presidente de ViacomCBS International Studios.

«Como primer paso hacia la creación de un hub de producción en el mercado, Corea nos proporciona un ambiente de negocios notable y algunos de los creativos más importantes del mundo, lo que nos posiciona para capitalizar la creciente demanda por contenido premium internacional», añadió.

Ahora, como sucede con las series turcas o españolas, en un mundo digitalizado donde los límites geográficos y lingüísticos parecerían diluirse cada vez más, las surcoreanas -de la mano de Kingdom o El juego del calamar-, son hoy un fenómeno internacional.

«Antes, las historias y personajes coreanos estaban dirigidos principalmente a la audiencia femenina, centrándose en características melodramáticas. Pero en los últimos años, observamos el éxito de varios géneros y estilos, que se expande constantemente a través de desafíos experimentales. La mezcla de estos diferentes aspectos parece ser atractiva para la audiencia global», explica Sung Ho Ju.

Una de las principales distribuidoras de contenido turco en la región, Eccho Rights (que fue de hecho adquirida por la surcoreana CJ ENM) comienza a hacerse fuerte con este tipo de contenido con títulos como la serie High Class.

«Desde hace tiempo Eccho Rights ha incorporado a su catálogo títulos coreanos que estamos vendiendo como formato y como lata», explica Barbora Suster, directora de Ventas de Eccho Rights para España y América Latina. «Tenemos acceso al catálogo de CJ ENM, que es nuestra sister company», añade.

En cuanto a América Latina, la ejecutiva señala que las ficciones coreanas tienen como destino pantallas pequeñas de TV abierta y, claro, los distintos tipos de plataformas de streaming.

«Últimamente están surgiendo nuevos clientes y clientes potenciales, sobre todo tras el éxito de las coreanas en Netflix. Entonces, hoy en día se pueden ver series coreanas en HBO Max y otras plataformas», asegura Suster.

Silvana D’Angelo, CEO de Glowstar Media

"El fenómeno de la globalización, especialmente ahora que estamos viviendo y padeciendo todos lo mismo, quizá más que nunca termine de evitar la diferenciación entre culturas y razas. Va a haber en el new normal un nuevo concepto respecto a la humanidad y una apertura muy grande para recibir productos que no son locales"

Daniel Sandelson, CCO de DMD

"Ahora que los guardianes que se resistían al contenido asiático -principalmente el viejo establecimiento de Hollywood- han tenido que dar paso al poder del VOD y a los descubrimientos en redes sociales, el mundo puede conocer contenido coreano más fácilmente, y al mundo le está encantando"

Ezequiel Olzanski, CEO de EO Media

"Hoy, el contenido coreano, especialmente el de las películas, maneja presupuestos muy altos y eso se ve en la pantalla con películas de muy alta calidad"

Kingdom

Para Silvana D’Angelo, CEO de Glowstar Media, Corea del Sur está creando contenido original e innovador, en especial para el público millennial.

«El fenómeno de la globalización, especialmente ahora que estamos viviendo y padeciendo todos lo mismo, quizá más que nunca termine de evitar la diferenciación entre culturas y razas. Va a haber en el new normal un nuevo concepto respecto a la humanidad y una apertura muy grande para recibir productos que no son locales», opinó.

Y como ejemplo, vale resaltar el de la plataforma SVOD latinoamericana Digital Media Distribution (DMD), que en noviembre pasado anunció la adquisición de los derechos exclusivos para TV y VOD de películas coreanas aclamadas de CJ Entertainment, entre las que figuran títulos de horror, acción, crimen y desastres como: Impetigore, Deliver Us From Evil, Exit, Asura, City of Madness, Veteran y Haeundae.

«El boom del contenido coreano no es ninguna sorpresa. Corea siempre ha sido una economía enfocada en la exportación y los productores de contenido coreano son expertos en tomar influencias occidentales e integrarlas en su estilo de contenido que refleja no solo la cultura coreana, sino la cultura mundial», sostiene Daniel Sandelson, CCO de DMD.

«Ahora que los guardianes que se resistían al contenido asiático -principalmente el viejo establecimiento de Hollywood- han tenido que dar paso al poder del VOD y a los descubrimientos en redes sociales, el mundo puede conocer contenido coreano más fácilmente, y al mundo le está encantando», añade.

Otra distribuidora que ha apostado por el contenido de Corea ha sido EO Media Distribution, que distribuye en América Latina una colección de películas de dicho país.

«Desde EO afortunadamente tuvimos la suerte de adelantarnos a la tendencia. De la mano de nuestros partners de Impacto Cine, adquirimos un nuevo slate coreano de más de 10 películas, liderado por el nuevo blockbuster Deliver Us From Evil, protagonizado por la estrella central de El juego del calamar, Lee Jung-jae. Tuvimos muy buena fortuna en cuanto al timing, porque inmediatamente después de esta adquisición fue el lanzamiento global de El juego del calamar y su suceso internacional», expresó Ezequiel Olzanski, CEO de EO Media.

«Hoy, el contenido coreano, especialmente el de las películas que es en el que me he especializado, maneja presupuestos muy altos y eso se ve en la pantalla con películas de muy alta calidad. Entonces, creo que también dependerá del foco de la industria coreana en darle continuidad a ese crecimiento», añadió.

Para el director de KOCCA, el mercado latinoamericano y las audiencias hispanas son factores extremadamente importantes dentro de la estrategia de expansión internacional.

«Vemos aspectos similares en las audiencias asiáticas y latinoamericanas, en la forma en que consumen y responden al contenido de los medios. Hemos mantenido relaciones con las principales empresas de medios de América Latina a través de varias conferencias y eventos globales», concluye Sung Ho Ju.

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