Del desierto de Atacama a la Patagonia, Chile ofrece una diversidad de escenarios únicos, que se complementa con infraestructura, talento especializado e incentivos para la inversión audiovisual. Yerko Martínez, Coordinador Nacional de Artes Escénicas, Artes Visuales y Cinematografía de ProChile, destaca las ventajas competitivas del país, sus incentivos para atraer producciones extranjeras, y la estrategia de Film Commission Chile para impulsar la inversión audiovisual y el desarrollo de la industria a nivel nacional.
La diversidad de paisajes, la estabilidad institucional y el desarrollo de una industria audiovisual con experiencia internacional, están convirtiendo a Chile en un destino cada vez más atractivo para las producciones extranjeras.
Desde el desierto de Atacama hasta la Patagonia, pasando por ciudades, costas, bosques y valles, el país ofrece una variedad de escenarios que permite recrear universos muy diferentes sin necesidad de trasladarse entre múltiples territorios.
En este contexto, la Film Commission Chile busca consolidar una propuesta que vaya más allá de la promoción de sus locaciones. La estrategia apunta a presentar al país como un ecosistema capaz de responder a las necesidades de producciones internacionales, articulando capacidades técnicas, proveedores, instituciones públicas y actores privados para facilitar cada etapa de un rodaje.
Una de las claves de esta propuesta es precisamente la diversidad geográfica concentrada en distancias relativamente acotadas. La idea de «Chile en tres horas», donde la posibilidad de combinar desierto, cordillera, costa, ciudades y bosques en un mismo país -e incluso en tiempos de desplazamiento razonables- representa una ventaja competitiva para proyectos que necesitan variedad visual, pero también eficiencia logística y presupuestaria.
A esta oferta se suman herramientas de apoyo e incentivos destinados a facilitar la llegada de producciones internacionales. Entre ellas se encuentran el IFI Audiovisual de CORFO, que contempla un reembolso de hasta el 40% de determinados gastos elegibles realizados en Chile, y el trabajo de Film Commission Chile como plataforma de orientación y articulación entre productores, autoridades, regiones y proveedores especializados.
El fortalecimiento de la colaboración público-privada también ocupa un lugar central en esta estrategia. ProChile trabaja junto al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, CORFO, Sernatur, InvestChile, gobiernos regionales, municipalidades y representantes de la industria para construir una oferta país más coordinada y competitiva, con especial atención a las oportunidades que pueden generarse fuera de Santiago.
Los antecedentes de producciones como Quantum of Solace, Expedition Unknown y Travel Guides, así como proyectos más recientes como Wild Horse Nine y campañas internacionales de grandes marcas, demuestran el potencial de Chile para recibir proyectos de distintas escalas y formatos. Además del impacto económico directo, estas producciones contribuyen a proyectar la imagen del país, impulsar el turismo y visibilizar sus capacidades creativas y técnicas ante nuevas audiencias internacionales.
En la siguiente entrevista con ttvnews, Yerko Martínez, Coordinador Nacional de Artes Escénicas, Artes Visuales y Cinematografía de Chile en ProChile, habla sobre esta evolución, los desafíos de la atracción de inversiones audiovisuales, y la estrategia para posicionar a Chile como uno de los destinos de producción más competitivos de América Latina
¿Qué ventajas competitivas ofrece Chile frente a otros mercados de la región para atraer producciones audiovisuales internacionales?
Chile ofrece una combinación especialmente competitiva para producciones internacionales: diversidad de locaciones, estabilidad institucional, conectividad, capacidades técnicas y una industria audiovisual local con experiencia internacional. Esa mezcla permite resolver en un solo país necesidades que en otros mercados suelen exigir desplazamientos más complejos o múltiples jurisdicciones.
Una de nuestras principales ventajas es la diversidad geográfica y climática. En pocas horas es posible pasar del desierto de Atacama -uno de los paisajes más singulares del mundo- a cordillera, costa, valles vitivinícolas, bosques templados lluviosos, ciudades modernas, territorios rurales, glaciares y Patagonia. Esta variedad permite recrear múltiples universos visuales optimizando tiempos, logística y presupuesto.
A ello se suma un entorno país confiable: seguridad jurídica, estabilidad institucional, buena infraestructura aérea y terrestre (con una red de carretera de más de 80 mil kilómetros), altos niveles de digitalización y servicios especializados capaces de responder a estándares internacionales. Chile cuenta con equipos técnicos, productoras de servicio, profesionales de postproducción, animación, VFX y proveedores locales que ya trabajan con proyectos internacionales.
Finalmente, Film Commission Chile está consolidando un modelo de ventanilla única para orientar a productores internacionales, articular instituciones públicas y privadas y facilitar el vínculo con regiones, autoridades, gremios y proveedores. Nuestro objetivo es que Chile no sea visto sólo como un conjunto de locaciones excepcionales, sino como un ecosistema audiovisual preparado para recibir producciones globales.
Chile cuenta con una gran diversidad de paisajes y locaciones. ¿Qué tipo de locaciones son las que más buscan actualmente las productoras y estudios internacionales?
Observamos una demanda creciente por locaciones con identidad visual propia, alto valor de producción y capacidad de diferenciarse de destinos más utilizados. En ese sentido, el desierto de Atacama sigue siendo uno de los grandes atractivos de Chile: salares, volcanes, cielos despejados, observatorios astronómicos y paisajes de apariencia casi extraterrestre lo convierten en un escenario muy buscado para ficción, documentales, publicidad y contenidos vinculados a ciencia, aventura y exploración.
También existe un interés sostenido por la Patagonia y el sur de Chile. Zonas como Torres del Paine, los glaciares, lagos, estepas, bosques templados lluviosos y paisajes australes ofrecen una escala visual excepcional para cine, series, documentales de naturaleza, contenidos de viajes y producciones que requieren territorios remotos o de gran fuerza escénica.
Al mismo tiempo, las productoras buscan cada vez más entornos urbanos versátiles. Santiago puede representar una capital latinoamericana moderna, con infraestructura, skyline, barrios residenciales, espacios corporativos y buena conectividad. Valparaíso, por su parte, aporta una identidad patrimonial muy reconocible, con cerros, arquitectura portuaria, color, historia y una textura urbana difícil de replicar.
Lo más atractivo es que estas locaciones no existen de manera aislada. Queremos instalar la idea de «Chile en tres horas»: la posibilidad de conectar, en tiempos razonables, cordillera, playas, ciudad, valles, desierto o bosques. Esa proximidad entre paisajes muy distintos es una ventaja concreta para producciones que necesitan variedad visual sin multiplicar países, permisos ni estructuras logísticas.
¿Qué herramientas, incentivos o mecanismos de apoyo ofrece la Film Commission para facilitar el trabajo de las producciones extranjeras en el país?
Film Commission Chile opera como una plataforma de facilitación, orientación y articulación para producciones internacionales interesadas en filmar en el país. Nuestro rol es acompañar el proceso desde las primeras consultas hasta la preparación del rodaje, conectando a los productores con instituciones públicas, gobiernos regionales, municipalidades, gremios, productoras de servicio, location managers y proveedores especializados.
Entre los apoyos que entregamos se incluye orientación sobre locaciones, permisos, requisitos regulatorios, logística, ingreso temporal de equipos, trámites migratorios, proveedores locales y contactos institucionales. No reemplazamos el rol de las productoras de servicio ni de las autoridades competentes, pero sí facilitamos el acceso a información, derivaciones y coordinación para que el proceso sea más claro, rápido y ordenado.
En materia de incentivos, Chile cuenta con instrumentos relevantes como el IFI Audiovisual de la Corporación de Fomento Productivo (CORFO), dependiente del Ministerio de Economía, que funciona como un cash-rebate que puede reembolsar hasta un 40% de gastos elegibles realizados en Chile para producciones de alto impacto, y el Fondo de Inversión Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, orientado a promover inversión internacional asociativa. Además, Chile forma parte del sistema ATA Carnet, que facilita el ingreso temporal de bienes y equipos bajo determinadas condiciones aduaneras.
Junto con lo anterior, estamos fortaleciendo herramientas estructurales para mejorar la experiencia de filmar en Chile: una red nacional de film commissions y contrapartes regionales, guías y manuales de procedimientos, un buscador de locaciones, un catastro de proveedores y acciones de promoción internacional, incluyendo mercados especializados, misiones, reuniones B2B y fam trips para productores, ejecutivos y location managers.
¿Cómo ha evolucionado la colaboración entre el sector público y privado para fortalecer la industria audiovisual chilena y su proyección internacional?
La colaboración público-privada ha evolucionado de manera muy significativa. Hoy existe una comprensión compartida de que la atracción de producciones internacionales no depende sólo de buenas locaciones, sino de una estrategia país que combine promoción, incentivos, facilitación, capacidades técnicas, servicios especializados y coordinación territorial.
La reactivación de Film Commission Chile responde precisamente a esa necesidad. Desde ProChile trabajamos articuladamente con el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, CORFO, Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), InvestChile, gobiernos regionales, municipalidades, gremios y empresas del sector audiovisual. Esta coordinación permite abordar de manera integrada temas como inversión, permisos, promoción internacional, turismo, desarrollo regional y fortalecimiento de proveedores.
Un componente clave ha sido el trabajo con regiones. Muchas de las locaciones más atractivas y de las oportunidades de impacto económico se encuentran fuera de la capital. Por eso estamos impulsando una red nacional que permita fortalecer capacidades locales, ordenar información, mejorar la respuesta institucional y conectar a los territorios con oportunidades concretas de producción internacional.
Esta colaboración ya se expresa en acciones concretas: participación en mercados internacionales, actividades de promoción en industrias estratégicas, recepción de delegaciones extranjeras, fam trips, apoyo a casos de éxito y coordinación con el sector privado para presentar una oferta país más clara, profesional y competitiva.
¿Qué casos de éxito o producciones internacionales destacaría de las que se han realizado en Chile en los últimos años?
Chile cuenta con antecedentes importantes como destino de filmación internacional. Un hito emblemático fue Quantum of Solace (2008), de la saga James Bond, que utilizó locaciones del norte del país, incluyendo el desierto de Atacama y el Observatorio Paranal, demostrando tempranamente el potencial de Chile para producciones cinematográficas de escala global.
Solo el año 2025, destacan proyectos como Travel Guides de Channel 9 Australia, uno de los programas de viajes más vistos de ese mercado; Curieux Bégin de Télé-Québec, programa gastronómico y cultural canadiense; y Expedition Unknown de Discovery Channel, producción internacional de alto alcance con grabaciones en distintas locaciones del país.
Más recientemente, Chile recibió el rodaje de Wild Horse Nine, dirigida por Martin McDonagh y protagonizada por Sam Rockwell y John Malkovich, con filmaciones en Rapa Nui y Santiago.
A ello se suma el interés de marcas globales, como la campaña internacional de Yves Saint Laurent protagonizada por Dua Lipa, filmada en Santiago y San Pedro de Atacama. Estos casos son relevantes no sólo por el gasto directo que generan, sino por su efecto demostrativo: muestran que Chile puede responder a estándares internacionales, proyectan nuestra imagen a millones de espectadores y abren conversaciones con nuevas productoras, estudios, plataformas y marcas.
¿Qué tan importante considera el trabajo y la evolución de las Film Commissions nacionales en América Latina y cómo trabaja Chile en colaboración con estos organismos en la región?
Las Film Commissions cumplen un rol cada vez más estratégico en América Latina. En un contexto de alta competencia global por atraer inversión audiovisual, los países que logran posicionarse mejor son aquellos que cuentan con instituciones capaces de facilitar rodajes, coordinar actores públicos y privados, profesionalizar la información disponible y promover sus territorios de manera sostenida.
En la región existen experiencias muy valiosas que muestran cómo la producción audiovisual puede generar empleo, encadenamientos productivos, desarrollo de proveedores, promoción turística y posicionamiento internacional. Al mismo tiempo, compartimos desafíos similares: marcos regulatorios, permisos, incentivos, infraestructura, profesionalización de servicios y necesidad de articular mejor a los territorios.
Desde Chile promovemos una lógica de cooperación regional. Participamos en mercados internacionales donde interactuamos con otras film commissions latinoamericanas, compartimos aprendizajes y buscamos generar sinergias que permitan posicionar a América Latina como un polo audiovisual atractivo, diverso y profesional.
Asimismo, estamos avanzando en nuestra vinculación con redes internacionales especializadas, incluida la Association of Film Commissioners International (AFCI), con el objetivo de fortalecer buenas prácticas, estándares de atención, cooperación institucional y aprendizaje comparado.
¿Cuáles son los principales objetivos y desafíos de la Film Commission de Chile para los próximos años en materia de atracción de inversiones y desarrollo de la industria audiovisual?
Nuestro principal objetivo es consolidar a Chile como uno de los destinos audiovisuales más competitivos de América Latina. Para ello estamos trabajando en tres líneas complementarias: promoción internacional, fortalecimiento institucional y desarrollo territorial.
En promoción internacional, buscamos aumentar la presencia de Chile en mercados estratégicos y profundizar el trabajo con industrias prioritarias como Estados Unidos, Europa, América Latina e India. La meta es transformar el interés por nuestras locaciones y capacidades en proyectos concretos de filmación, inversión y colaboración con empresas chilenas.
En fortalecimiento institucional, estamos desarrollando herramientas que faciliten la experiencia de quienes quieren filmar en Chile: una identidad clara para Film Commission Chile, manuales y guías de procedimientos, un buscador de locaciones, un catastro de proveedores, mejores protocolos de derivación y una red nacional de film commissions y contrapartes regionales.
En desarrollo territorial, queremos que la llegada de producciones internacionales genere beneficios más distribuidos: empleo local, contratación de servicios, fortalecimiento de proveedores, turismo, transferencia de capacidades y nuevas oportunidades para las regiones. El desafío es que Chile sea competitivo internacionalmente, pero también que esa competitividad tenga impacto concreto en los territorios.
Finalmente, buscamos que la industria audiovisual sea entendida como una inversión estratégica para el país. Una producción internacional no sólo genera gasto directo; también proyecta imagen país, promueve turismo, fortalece industrias creativas, activa servicios asociados y posiciona a Chile en las pantallas del mundo. Ese es el impacto de largo plazo que queremos consolidar desde Film Commission Chile.